BOGOTÁ, ENERO 10 DE 1982

Jaime Jaramillo Escobar

Excelente el correo desde Maragogi, aunque, en cierta forma debo protestar, pues no está bien que el trópico se vuelva tan eficiente. No deberíamos dejarnos quitar nuestra actitud permanente de brazos caídos, que era lo que nos distinguía ante el mundo. En fin, agora está assim.

Con ésta te envío nuevos poemas traducidos, y una grabación que hicimos para ti con mi hermano Jairo, su hijo John, nuestros amigos Carlos y Neftalí, y un grupo de otras personas que ya son también amigos tuyos. Debes saber que ya tienes muchos amigos en Bogotá. Si llegases a venir, no te sentirías extraño. Agrego una fotografía en la que aparecen Jairo, mi hermano, y su esposa Floralba, en su hacienda de la costa norte. Jairo ha querido que te la envíe, ya que en ella están su voz y su guitarra. Pasamos muy contentos el día de Reyes haciendo esa grabación.

En uno de tus poemas del último libro encuentro una información económica muy importante. Dices:


… ingenuamente alegre

en la casita de ladrillo recibiendo

un refrigerador

para el lugar de la sala donde

se exhibía a las visitas

la licuadora.


Dato interesante, indicativo del aumento constante y generalizado del nivel de vida de las gentes pobres del nordeste. Eso confirma que los proyectos que se realizan actualmente en Bahía y Pernambuco con ayuda del Banco Mundial están dando resultados tangibles, aunque siga siendo todavía muy modesta la participación de los pobres de Recife en el total de los ingresos, algo así como apenas un 10 %.

De todos modos, el extraordinario progreso económico del Brasil, con una tasa real de crecimiento del 8,5 % anual desde 1965, produce bienestar material para un sector creciente de la población. Eso se refleja en tu poema con una plasticidad incontestable, y con ese poco de humor casi triste que emana de la realidad, al ser confrontada con tu sentido poético de la economía.

La estrategia de desarrollo del gobierno debiera reproducir tu poema como una prueba de su éxito en el logro de metas a corto plazo. Se sabe que satisfacer las necesidades básicas de toda la población del Brasil para fines del siglo no es un problema económico o financiero, y que prácticamente los únicos obstáculos actuales son de logística y de organización de personal, principalmente en las zonas rurales apartadas.

En un artículo de Peter Knight y Ricardo Morán leo que “pese a la rápida tasa de crecimiento demográfico del Brasil, el PIB por habitante ha aumentado en los últimos quince años en forma impresionante, con un promedio del 5,7 %. Con el PNB de 1980, la economía del Brasil ocupa hoy el décimo lugar entre las mayores del mundo, más o menos a la par con la de China o el Canadá. Brasil es actualmente el tercer exportador de productos agrícolas, y el décimo productor de vehículos automotores”.

El Brasil ha estado utilizando modernas tecnologías, tan pronto como se han podido incorporar a su sistema productivo. Su gran mercado interno le ha permitido seguir una estrategia de industrialización con mucho mayor éxito que en Colombia, donde la balanza de pagos se vino al suelo a fines de 1981.

Con 120 millones de habitantes, el pueblo brasileño es un gran consumidor de bienes y servicios, y mil ejemplares de tus libros son una gota de agua en el mar, considerando en 76 % el nivel de adultos que saben leer (aunque en el nordeste se reduce al 56 %).

Como poetas modernos motorizados debemos decidir que es necesario utilizar en el Brasil todos los medios al alcance. De lo contrario, los poemas no adquirirán la suficiente velocidad de difusión. Hace cinco años en el nordeste sólo el 52 % de las familias tenían aparatos de radio, y muy pocos televisión o refrigerador. Hoy el número de familias que tienen acceso a estos bienes ha aumentado tanto como se deduce leyendo tu poema. Hoy, el 80 % de los hogares en Brasil tienen radios, el 50 % tienen televisión, y el 45 % refrigerador. Tu famosa licuadora, prácticamente todos la tienen, según el poema.

El Tercer plan nacional de desarrollo del Brasil para el quinquenio 1980- 1985, con sus objetivos de mejorar la distribución del ingreso, acelerar su crecimiento, aumentar el empleo, etc., pone en práctica una nueva estrategia de crecimiento en beneficio de la educación, los servicios básicos, el abastecimiento de agua y los sistemas de alcantarillado. Si para 1985 el Brasil alcanza la meta de producción de 10.700 millones de litros de alcohol, eso querrá decir que las inconmensurables extensiones sembradas de caña estarán dando trabajo a un gran sector de la población actualmente marginada.

No dudo de que para el año 2000 la situación económica del pueblo brasileño sea una de las mejores del mundo, ya que tiene potencial para alimentar bien a su población, aumentar rápidamente las exportaciones agrícolas y, en general, los recursos para hacerle frente a las necesidades básicas de todos sus habitantes en los próximos dieciocho años. En efecto, estiman los analistas que prácticamente todas las principales necesidades de la población brasileña podrán quedar satisfechas en el decenio 1990-2000, con excepción de la poesía.

No obstante, es la poesía la que se encarga de comprobar y confirmar para la historia el aumento del PIB en términos mucho más comprensibles, universales y duraderos que los de los economistas y planificadores estatales, y tus versos


… un refrigerador

para el lugar de la sala donde

se exhibía a las visitas

la licuadora…


confirman el triunfo de las estrategias económicas oficiales en sus planes de desarrollo en beneficio de la población más pobre del Brasil, y también de la más rica (un 10 %), que recibe el 50 % del ingreso.

J. J. E.