Libros insustanciales
Reseña por Jaime Jaramillo Escobar · 2016 · Boletín Cultural y Bibliográfico, vol. L, n.º 91
Sobre Slow twitters para una red difusa, de Mauricio Botero Montoya — Trilce Editores, Bogotá, 2012, 94 págs.
El contenido: 826 reflexiones numeradas como aforismos, y extrañas palabras como «cargatura». Aforismo significa «pensamiento o sentencia breve y doctrinal». En cuanto a lo doctrinal no hay nada que discutir, pues el autor advierte (aunque no sin dogmática arrogancia) que «no pretende convencer a nadie de nada», y que «el twitter es la quinta esencia». (No quintaesencia, que significa la última). Se propone ser didáctico porque esa es la función del aforismo, hoy convertido en «trino» de Twitter. Cuidada edición, con algunos errores de ortografía y gramática, no imputables al autor, sino a su computadora y a los revisores. Portada ilustrada con un pajarito bonito (en relación con «trinos»), como el que se le apareció a Maduro, para descrédito de Venezuela, en la otrora culta ciudad de Caracas. Lomo muy bien pegado. Existieron los libros que tenían broche y una llavecita para abrirlos. Ya no se necesita la llave, porque de todos modos no abren.
Libros insustanciales abundan, y sirven a personas también insustanciales, porque se presentan y defienden publicitariamente como la última novedad. No tienen nada que ver con literatura ni filosofía. Aunque la última definición en el tratado de las palabras dice en forma despectiva: «Palabras brillantes, pero sin fondo». Solo en este caso sería literatura, como lo afirma el prefacio.
¿Sin fondo? Vea usted:
46: «Qué Grecia ni qué renacimiento. Mickey Mouse y punto».
91: «Un reloj detenido no pierde el tiempo». ¡Ah!
103: «El slow twitter es la inmediatez aspirando al aforismo».
119: «Perdonen si me río, es que fue de afán».
Desde luego, no es dable esperar que de 826 frases —que, según el autor, no pretenden nada distinto a entretener incautos—, la mayoría resulte de una profundidad epigramática. Lo que sí puede resultar es un fárrago redundante y vicioso.
Sigamos:
123: «La rosa, sin afán, sin afán de eternidad, / muda su ser en esencia por pura frivolidad». No por frivolidad, ni para agradar a los humanos, sino con el fin de atraer a los insectos, con los cuales tiene antiquísimo comercio (4000 años a. de J. C. en Grecia. Tenía que ser allá). Léase el tratado La inteligencia de las flores.
133: «El buen humor latino se atribuye a que nuestros gobernantes son cómicos involuntarios. Entre los nórdicos la tristeza es más eficiente». Constituye un comentario, no un aforismo. En realidad, el apelativo de «latino» en América es errado, sin fundamento. En cuanto a los «nórdicos», asegurar que son tristes porque no son tropicales resulta incorrecto. Ser serio, ordenado y responsable no es ser triste. Afirmaciones sin sustento carecen de crédito. Y tampoco se puede desacreditar de un plumazo a todos los gobernantes de América.
543: «Suicidarse es aplanar un contrapunto». ¿Entendió?
Esta clase de libros no son para lectura continua, razón de más para extremar la selección. Suelen fatigar, no porque obliguen a pensar, sino por el tono afirmativo. Los autores de máximas debieran dosificarlas. Un volumen entero constituye una dosis exagerada de sabiduría ajena.
Buena parte de los libros que se publican no merecen la edición. No depende de su calidad, sino de la capacidad de gestión del autor. Tienen por objeto principal satisfacer vanidades y formar currículos.
Algunas son greguerías, como la 197: «El engreído gallo da órdenes al sol».
136: «A diferencia del monótono sol, la noche jamás se repite». Repita, para que entienda. La expresión «sol monótono» está en un poema de Nicolás Guillén, en las Antillas. La noche que jamás se repite queda sujeta a interpretación.
255: «Hace más de mil años, como ahora, se anunció el fin del mundo. Al día siguiente apareció, en una calle de Roma, este ‹graffiti›: Aplazado el Apocalipsis por mal tiempo». Jueguitos chistosos, no para aliviar al lector de sus pesadas reflexiones, sino porque la revoltura es propia de una colección de frases. La palabra italiana es graffito, plural graffiti.
290: «Desde Pessoa nadie sabe qué valencia atribuirle a la palabra yo». Definición de «valencia»: Número máximo de átomos de hidrógeno que pueden combinarse con un átomo de un cuerpo simple».
316: «Un nuevo frío recorre las frases». Cuáles frases, por qué nuevo, qué quiere decir eso.
328: «Del águila angustiada se aprende a caer más de prisa». ¿Águila angustiada? ¿Y el comparativo, a qué se refiere?
331: «Una palabra bella en español: ojalá. Del inglés, together. Del francés, oublié». Ni español, ni inglés. Del árabe. El origen de esa palabra está fechado en 1495, del árabe wa sã llâh, que significa «Quiera Dios» (Corominas).
343: «La silueta del pensamiento es distintiva como un rostro». Tal vez quiera decir que el pensamiento se trasluce en la expresión. O cualquier otra cosa.
350: «El argumento va trazando la silueta de su anverso». (!)
359: «Un reloj detenido es la premonición de algo que va a ocurrir». (¿La muerte?)
361: «Pensar es volar en alas de visiones poco razonables». Preferible la concreta definición del diccionario: «Dar el pienso a los animales». Y también: «Formarse ideas en la mente. Reflexionar». Palabra esta última poco usada, al parecer.
367: «Además de ensanchar el horizonte podríamos enquijotarlo». Existe en Medellín el restaurante «Sanjote» para lingüistas. De Sancho y don Quijote. Pobre Sancho, pobre Quijote. Metidos hasta en la sopa. Según esa nueva etimología, de Sancho viene Sancocho.
378: «El enigma crece cuando a solas, sin feligreses, el sacerdote eleva la misa». Con frases como ésta, el autor trata de enseñarnos a pensar. Nada que hacer.
393: «Nacemos con fecha de caducidad». Qué descubrimiento.
463: «La T, tiene las axilas levantiscas». Cosa admirable, llegar a esa conclusión. Y publicarla.
470: «La laxitud, desgana». Qué libro es éste. Para qué se hacen libros así. No cree este cronista que el lector soporte una cita más. Pero vea, le encimo otra:
805: «El slow twitter trae las suaves rupturas de la nueva sensibilidad». ¿Nueva sensibilidad?
Jaime Jaramillo Escobar